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Inscripción al Módulo IV del XII° Curso Superior Universitario de Alta Gestión de Calidad en Servicios de Salud. 31 de Mayo de 2013

Inscripción al Módulo IV del XII° Curso Superior Universitario de Alta Gestión de Calidad en Servicios de Salud. 31 de Mayo de 2013

Se encuentra abierta la inscripción al Cuarto Módulo.
Para participar, comunicarse a: csmedicas@uca.edu.ar
Tel.: (54 11) 4349-0419/20

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de mariacristinaferrari

Abstract presentado en el XXVIº Congreso Latinoamericano de Estrategia de SLADE. Universidad de Buenos Aires. 17 de mayo de 2013

XXVI CONGRESO LATINOAMERICANO DE ESTRATEGIA  SLADE 2013

Datos de la EXPOSICIÓN:

TITULO: Estrategias para el Bien Estar de pacientes vulnerables

Área temática: Innovación y Management

Autor

Nombre: María Cristina

Apellido: Ferrari


Contadora Pública y Licenciada en Administración. UBA.

Facultad de Ciencias Médicas- Universidad Católica Pontificia Argentina

Miembro del Tribunal de Ética del Consejo Profesional de Ciencias Económicas. CABA.

“Cuando un pueblo se olvida de cuidar a sus niños y de cuidar a sus ancianos, empezó a ser un pueblo en decadencia, es  un pueblo triste. Cuando en una familia se olvidan de acariciar al anciano, ya anida la tristeza en el corazón”.  Papa Francisco

Debemos partir de una premisa básica: todos los seres humanos queremos y anhelamos el bien estar.

Las preguntas estratégicas que debe hacerse una organización de salud, que brinda servicios asistenciales y sociales a los pacientes vulnerables, tienen que tener “empatía”, y por ejemplo preguntarse: ¿qué podemos hacer,  ante el vital deseo de nuestros pacientes de estar sanos, y de vivir, frente a una discapacidad  y la pérdida de salud? ¿Qué servicio de salud quieren recibir nuestros pacientes vulnerables? Por la patología vivida, qué emociones negativas y sueños truncados viven nuestros pacientes? ¿Cómo cuidarlo en forma personalizada y humanizada?  Hasta hace muy poco, el tratamiento médico de las enfermedades se dirigía fundamentalmente al alivio de los síntomas y, si era posible, a la prolongación de la vida. Durante los últimos años, los indicadores del bien estar humano evolucionaron hacia una visión más holística, según la cual la categoría “calidad de vida” en el campo de la salud, cambió de paradigma, contribuyendo a asumir que no sólo era importante la curación de la enfermedad, sino el logro de una vida más funcional y satisfactoria para las personas que aquejaban enfermedades,  por ejemplo llamadas crónicas. Estamos frente a la particularidad de brindar  prestaciones tanto sanitarias como sociales, avanzando desde el cuidado de la enfermedad hacia la promoción de la vida.

Un paciente vulnerable, es quien no puede valerse por sus propios medios, no puede defenderse, desconoce cómo protegerse, y tiene una alta necesidad de cuidado y contención.  En los próximos años, aumentará progresivamente la proporción de personas mayores, de personas que viven solas, de familias monoparentales, de personas con alguna discapacidad o enfermedad crónica, entre otras.  El interrogante que nos planteamos es si: ¿seguirá existiendo riesgo de exclusión para las personas con mayores dificultades y la tendencia a no visibilizarlos? ¿Qué estrategias podemos elaborar para el bien estar de los más vulnerables?  Se trata de un usuario que requiere nuevas necesidades de atención,  nuevas demandas sociales,  y mayor accesibilidad a los requerimientos de servicios de salud.

En las últimas décadas, ha existido un progresivo interés en los prestadores de servicios de salud hacia la optimización del Bien Estar en los pacientes más vulnerables, de enfermedades crónicas y de las epidemias silenciosas del siglo XXI. Muchas enfermedades crónicas conllevan un deterioro de la calidad de vida, pues afectan de alguna manera diferentes esferas de la vida laboral y social, con impacto en todo su ámbito familiar. En muchas ocasiones, las limitaciones de la enfermedad o la ocurrencia de crisis, aumentan la dependencia y provocan frecuentes y prolongados ingresos hospitalarios

El Bien Estar se ha convertido en un indicador de la evolución del estado de salud en estos pacientes, como expresión de una estrategia no sólo de prolongar la vida, sino también de aliviar los síntomas y mantener el funcionamiento vital.  El Bien Estar refleja la manera en que las personas experimentan su bienestar mental y físico, sus opiniones acerca de cómo se satisfacen con su vida cotidiana. Así, el Bien Estar relacionado con la salud se refiere al efecto de una determinada enfermedad o tratamiento sobre la vida de un individuo, desde su perspectiva personal, que incluye los síntomas, así como el funcionamiento físico y social. Esta nueva perspectiva intenta situar la enfermedad desde el punto de vista del paciente y, lógicamente, cobra gran importancia en aquellas patologías de carácter crónico.

Una de las cualidades que distingue a los humanos es hacer previsiones. Anticipamos el futuro para evitar cometer errores y mejorar los resultados. Para ello, reflexionamos estratégicamente,  definimos nuestros objetivos a corto, mediano y largo plazo, trazamos la ruta que vamos a seguir, definimos los recursos y los responsables, diseñamos indicadores y estándares para monitorear nuestra acción, y lo evidenciamos en un cronograma. Teniendo en cuenta las situaciones tan cambiantes del entorno, nuestros objetivos estratégicos, deben ser flexibles, dinámicos y posibles. Asimismo, la organización debe incluir siempre a todos sus stakeholders. Entre las principales estrategias orientadas al Bien Estar del paciente podemos mencionar:

1) Promoción del autocuidado.  Un paciente informado sobre su enfermedad, cumple mejor con su tratamiento, y junto con el equipo sanitario participa en el cuidado de la misma. Es capaz de responsabilizarse de la misma y auto cuidarse sabiendo identificar los síntomas, respondiendo delante de ellos, y adquiriendo herramientas que lo ayuden a gestionar el impacto físico, emocional y social de la patología, mejorando así su calidad de vida, y su bienestar. Cada vez existen más pacientes que conocen las características de su enfermedad, los tratamientos disponibles para su cuidado y sus posibles riesgos. Fomentar  la comunicación médico-paciente y de todo el Equipo de Salud, como así también con grupos relacionados de la misma patología inducirá a este último a conocer más acerca de su patología y cuidarse.

2) Gestión de la  Seguridad del paciente: Entendemos por seguridad del paciente la búsqueda de la reducción y prevención de los riegos inherentes en la  atención sanitaria que se traducen en perjuicios o lesiones para los pacientes inherentes a la atención sanitaria. El nuevo paradigma en salud es abordar la seguridad como un valor en positivo en una cultura que valore el hecho de aprender de los errores. La atención segura pasa por la mejora del sistema y procesos de trabajo, implica un LIDERAZGO DE LA CALIDAD con actitud proactiva y la gestión del error. Los centros asistenciales de salud son organizaciones complejas, en las que participan profesionales con distintas educaciones, perspectivas y opiniones.  Cuando hay un error, al final de la cadena siempre hay un profesional o varios implicados, pero el punto no es encontrar un culpable, sino entender que hay una secuencia, un proceso, que ha contribuido que exista ese error.  Por lo tanto, la solución está nuevamente del lado de los profesionales y del equipo de salud,  que son los responsables de estos procesos de trabajo y acompañan al paciente en estas circunstancias donde éste se encuentra vulnerable.

 

3) Programa de adherencias de los pacientes para sus enfermedades crónicas: El término adherencia puede definirse como un proceso de cuidado activo y responsable, en el que el paciente trabaja para mantener su salud en estrecha colaboración con el médico. Implica el grado de coincidencia del comportamiento de un paciente con las recomendaciones médicas o de los profesionales de la salud que atienden. Para ello, los profesionales de la salud, tienen la tarea de justificar de modo comprensible sus indicaciones y motivar a los pacientes para su cumplimiento, abordar las dificultades para llevar a cabo sus recomendaciones y emplear estrategias de modificación de conducta para incrementar el cumplimiento del tratamiento. Dicho programa colaborará con el compromiso del paciente durante el proceso multidisciplinario de la búsqueda de su bien estar. Se debe tener en cuenta la importancia de la telemedicina y de las TICS (tecnologías de información y comunicación en la gestión de la salud)

Conclusión: La organización de salud, para poder implementar estrategias de bien estar para el paciente vulnerable, deberá pensar sistémicamente en cómo lograr su sostenibilidad, su fortalecimiento institucional, la creación de redes de agregado de valor, la valoración de sus activos intangibles: conocimiento y colaboradores, y lograr una mística única, donde las estrategias del Bien Estar sean posibles, y que el paciente vulnerable, “sienta” que es cuidado con calidad y calidez.

Los valores del profesionalismo puestos en servicio a los demás, debe regirse por los principios de primar el bienestar del paciente, que significa servir al interés del mismo y el altruismo contribuye a la confianza que debe presidir la relación.

La búsqueda de la autonomía del paciente significa ejercer los valores éticos de respeto y honestidad para darles la posibilidad de adoptar de decisiones informadas.

 

 

 

de mariacristinaferrari